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MANDÍBULA AFILADA

Sábado, 30 Noviembre, 2019 - 20:30
 
Mandíbula afilada se estrena en 1997 con un éxito abrumador. Se trata de una obra escrita por el autor valenciano Carles Alberola, dos veces nominado al Max, una comedia romántica de las de toda la vida, de ritmo y diálogos frenéticos, humor blanco, y cierta dosis nostálgica por los sueños de adolescentes que nunca llegamos a cumplir. Además, recuerda al mejor Woody Allen, el de su obra teatral Sueños de seductor, donde el espectador es incapaz de discernir en todo momento qué es verdad y que es ilusión y ensueño del protagonista, mientras se desternilla en su butaca.
 
Hoy, veinte años después, vuelve con más fuerza que nunca.
 
Y es que historias como “Mandíbula” nunca llegan a irse, porque son historias sobre el amor, sobre el amor verdadero y cómo conseguirlo, cómo soñarlo, cómo perderlo. Y, como las grandes historias que se te meten dentro, con muchísimo humor. Pero es sobre todo una historia sobre la nostalgia: la nostalgia de lo que éramos, de lo que queríamos ser y no somos, nostalgia, como cantaría Sabina, “de lo que nunca jamás sucedió…” Y si hay una palabra clave que defina a estos últimos años, es nostalgia.
Reconozcámoslo: el mundo es ahora de los treintañeros, somos nosotros los que estamos haciendo las nuevas películas, el nuevo teatro, la nueva novela… ¿Y qué contamos? ¿De qué van nuestras historias? ¡De cuándo éramos críos en los 80! Nos han dado el mundo (bueno, nos ha tocado; nadie nos da nada), y todo el futuro para mirar hacia adelante… Pero no paramos de volver nuestra vida atrás. Sólo tenemos que echar una mirada a la cartelera cinematográfica: nuevas pelis de
Star Wars, Jurassic Park, Mad Max… ¡y nos amenazan con nuevas entregas de Los Goonies, Gremlins, Los cazafantasmas! Ya no necesitamos un DeLorean para regresar al pasado… ¡vivimos en él!
 
Nos hemos encontrado, de pronto, adultos y dueños de un mundo gastado, roto, y envejecido, pero
lo único que hacemos todo el rato es intentar volver a ser niños…