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POR LOS OJOS DE RAQUEL MELLER

Sábado, 8 Mayo, 2021 - 19:00

 

 

Barcelona, 1907. Paquita es modista y vive una triste realidad; su jornal es el único y escaso sustento de la familia.
 
A duras penas aconsejada por una artista que cree en sus aptitudes, se ve obligada a dedicarse al género ínfimo, tan en boga en las postrimerías del novecientos.
De un duro comienzo en los escenarios, pasa a la fama arrolladora con un ritmo frenético. De La Bella Raquel a Raquel Meller.
 
Por su vida se suceden los amores en sus dimensiones varias, el desasosiego, la incertidumbre, el olvido… Las torres se levantan y caen.
 
Se impone en los teatros y las pantallas del mundo entero. Su arte desmenuza todo el espectro de sus posibilidades interpretativas.
 
“Me gustaría acercarme a la figura de Raquel sin deshacer el hechizo, perseguir sus modos en la encrucijada de la contención y el expresionismo, la bravura y el sentimentalismo hechos onda expansiva y desatada. Cultivadora sublime de las esencias contradictorias.
 
Raquel fue y es tonadillera destacadísima que marcó un buen trecho de la historia del cinematógrafo y el teatro español, francés y de las dos Américas, tanto con sus cantables de sesgo cosmopolita, como en los números de raigambre española. Con sus preclaras interpretaciones conquistó espacios vetados hasta entonces para el arte popular.
 
El espectáculo no es una biografía exacta porque no nace con la intención detectivesca o historicista. Más bien  ofrece unos ambientes, un aliento femenino, un deambular poético por los hechos. A veces se da una pirueta, otras un trago amargo, una intuición acertada o un desengaño. Raquel Meller recibió en vida todos los laureles y conoció el rechazo como todos los grandes del tablado.
 
Fue una pionera no sólo en la emancipación de las libertades de la mujer (de lo que seguramente no era consciente) sino lo que es más importante, en la expresión artística espiritual de la individualidad.